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Marketing with Rhys

Tres fallos imperdonables del marketing online

En los tiempos que corren, cuando el saber ofrecer y vender un producto es tan importante como el hecho de que tenga calidad, existen tres fallos imperdonables del marketing online.

Es importante no dejar nada al azar y tratar de mantener todo controlado y bien atado, pues el mínimo error puede dar al traste con toda tu inversión, esfuerzo e ilusión.

El marketing online cobra especial fuerza en estos tiempos. Muchos negocios se han ido al traste aún ofreciendo un buen producto y dando un servicio de calidad y cercanía.

Rías Bajas

No obstante, el no saber llegar a la gente, la falta de empatía, la incapacidad para dar con el nicho de mercado adecuado y la imposibilidad de ofrecer una comunicación efectiva han hecho fracasar a grandes torres.

No seas tú el siguiente.

  • Fallo Uno: Ausencia de metodología. Los resultados de las estrategias de marketing online han de ser medidos y estudiados al detalle. Para ello, es obligatorio tener una metodología adecuada para conocer si están funcionando los movimientos y planes puestos en marcha, si la inversión está siendo rentable y si el efecto sobre las ventas se está notando y, de ser así, el grado de efectividad que está teniendo. Es fundamentar tener instalada objetivos en aplicaciones como Google Analytics y analizar los datos a diario.
  • Fallo Dos: Creerte el éxito. Este es un fallo muy común y grave. El marketing online no es una ciencia exacta. De hecho, lo que funciona para un producto o proyecto, no tiente por qué hacerlo para otros. Así pues, si tienes éxito, estudia de forma pormenorizada y exhaustiva los motivos. Es más, jamás subas tanto tu ego como para olvidarte del cliente, un activo básico para tu supervivencia. Mantén siempre un grado de humildad alto y nunca dejes de trabajar y pensar en todos los detalles.
  • Fallo 3: No tener un Plan B. No siempre sabemos si nuestro producto va a ser eficaz y rentable. Por eso es bueno no poner todas las peras en la misma cesta. Mantén siempre un Plan B en la mochila. Es positivo tanto si tu oferta principal no funciona como si sí lo hace. En le primer caso, podrás tratar de obtener beneficios a través de vías alternativas y mantendrás tu proyecto funcionando en diferentes frentes. En el segundo caso, siempre es bueno ofrecer calidad y variedad al cliente. No confíes todo a un único producto, es una apuesta demasiado arriesgada.