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Marketing with Rhys

Las barreras para empezar a vender online

Por mucho que Internet sea una fuente casi inagotable de posibilidades para el comercio, hacer negocio en la Red no es ni mucho menos tan simple como crear una web y empezar a vender. Un negocio es un negocio, tanto dentro como fuera de Internet, y hacen falta un mínimo de recursos (económicos y humanos).

No basta con tener un buen producto, tendremos que tener una buena plataforma que sea muy intuitiva para el usuario, tendremos que ser capaces de transmitir confianza y seguridad, tendremos que darnos a conocer, tendremos que procurarnos la mayor visibilidad para que nos encuentren y tendremos que disponer de los medios necesarios para gestionar la atención al cliente, la logística, etc. Tendremos que esforzarnos y destinar recursos si lo que queremos es vender, que es de lo que se trata, y no solo tener una web.

Al final, la Red es un canal de venta que está en pleno desarrollo y que puede ser muy potente, pero hay que erradicar ya de raíz el pensamiento de “todo en Internet es gratis”. No lo es, ni para el que compra ni para el que vende.

Puede parecer una obviedad pero aunque Internet lleva ya unos cuantos años entre nosotros, la revolución que está experimentando el comercio electrónico es aún un fenómeno relativamente reciente y la realidad es que todavía son muchas las empresas (especialmente las de menor tamaño) que creen que dar el salto online es tan sencillo y tan rápido como lanzar una página web.

Sin embargo, casi ninguna empresa quiere renunciar hoy día a vender online, porque son muy conscientes de que el comercio electrónico está registrando un incremento cada vez mayor y muy por encima del ritmo de las ventas tradicionales. Es entonces, llegado el momento en que se pretende dar el salto a Internet, cuando uno empieza a ser muy consciente de las barreras de entrada para conseguir vender en un canal muy competitivo y en constante movimiento.

Limitación o inexistencia de recursos económicos, falta de conocimiento y experiencia en el medio online, problemas relacionados con la logística,… Son las principales barreras que afectan a muchos pequeños negocios a la hora de lanzarse a vender online. Pero, con todo, saben que tienen que estar “ahí”.

Un campamento de verano es una buena opción para que los niños aprendan inglés.

Vender online es más complicado de lo que muchos empresarios intuyen.

El papel de los marketplaces como intermediarios

A la hora de lanzarnos a vender online, el primer pensamiento es dar el salto con nuestra propia tienda online. Lógicamente, es la opción más deseable a todos los niveles, pero conlleva una inversión (aunque sea mínima) y una serie de circunstancias (barreras de entrada) que muchos pequeños negocios no están en condiciones de asumir.

Ante este tipo de situaciones, tenemos una segunda opción: empezar a vender online sin una tienda propia y a través de intermediarios, como pueden ser los marketplaces o centros comerciales online, donde uno puede dar de alta sus productos de forma gratuita y pasar a desentenderse de todo el proceso hasta que se realice una venta.

Más allá de un simple agregador de productos, los marketplaces (según los casos) ofrecen unas mayores funcionalidades y ventajas para quienes quieren usar sus servicios de intermediación. Por ejemplo, el marketplace español Yodetiendas.com es un centro comercial pionero en cuanto a que ofrece además el servicio de logística: una vez realizada la venta, recoge el producto en la tienda propietaria, se encarga de entregarlo dentro de un plazo al cliente final y asume asimismo la gestión de las posibles devoluciones.

Este tipo de plataformas, como es el caso de Yodetiendas, no suelen implicar ningún coste, por lo que no se pierde nada. Simplemente, el marketplace aplica una comisión por venta y siempre una vez realizada de forma efectiva. Y ofrece la ventaja de poder desentenderse de las complicaciones asociadas a la venta y la promoción.

Igualmente, la opción de los marketplaces también puede ser interesante para negocios que ya están vendiendo online a través de su propia tienda, pero que quieren disponer de un canal adicional para incrementar sus posibilidades de realizar ventas.

¿Qué te parece esta fórmula de vender a través de terceros? ¿Crees que lanzarse a vender en Internet implica en todos los casos hacerlo a través de una plataforma propia?